¿Cuál es el ahorro energético de una vivienda Passivhaus frente a una vivienda convencional?

Hoy se celebra el Día Mundial del Ahorro de Energía con el que se busca concienciar a la sociedad del gasto de energía que suponen nuestras actividades.

Debido al aumento de precios del mercado, se hace más importante que nunca lograr el objetivo por el cual se concibió este día: garantizar el acceso a energía asequible, fiable y moderna para todos en 2030, destacando el papel fundamental que desempeña la energía en impulsar el crecimiento económico, el desarrollo humano y la sostenibilidad ambiental.

Las viviendas Passivhaus de Grupo Lobe están construidas bajo el más exigente estándar de construcción, tienen una alta hermeticidad que, unido a las instalaciones con sistemas de energía renovable como la aerotermia para la climatización se reduce, considerablemente, el gasto general de la factura eléctrica, la única factura de una vivienda Passivhaus, ya que no hay factura de gas.

Gracias al tratamiento del aislamiento térmico y acústico, y al cuidado que se procura en las demandas de energía, se alcanzan unas condiciones interiores de muy alto confort con un gasto mínimo de energía, reduciendo así la llamada “hipoteca energética”.

Por otro lado, la mayoría de nuestras viviendas sólo necesitan un tipo de energía: la electricidad. Esto ofrece varias ventajas en ahorros económicos a los propietarios, eliminando términos fijos de factura, impuestos y mantenimientos debidos a diferentes fuentes de suministro, además de la flexibilidad para, en un futuro, ampliar con integración de energías renovables, como la fotovoltaica para el autoabastecimiento del edificio.  Al no depender de combustibles fósiles como el gas o el gasóleo para calefacción, estos hogares están preparados para el contexto actual de transición energética hacia el consumo de energías limpias, con el potencial de escoger suministradoras de electricidad de origen renovable y así reducir notablemente la huella de carbono asociada a los hábitos de vida de sus residentes.

Para explicar mejor el ahorro energético que supone tener una vivienda con certificado Passivhaus en comparación con una vivienda tradicional, pongamos un ejemplo real, obtenido de nuestros estudios sobre viviendas en uso durante los últimos años:

  • En el primer ejemplo, se comparó una vivienda convencional con una vivienda certificada Passivhaus durante los meses de invierno. Durante un mes invernal, una vivienda convencional gastó en sus servicios de energía un coste fijo de 24€ y el gasto variable llegó a ascender a 147€. En contraposición, en una vivienda con certificado Passivhaus hubo un coste fijo de 17€ y el coste variable en invierno fue tan sólo de 37€ para todas las necesidades de energía (calefacción, agua caliente, ventilación, electrodomésticos e iluminación). Vamos a trasladar estos datos a una ratio € / metro2 al año. En la vivienda convencional la factura energética supuso 26,4 €/m2 año (fijo + variable) mientras que en la vivienda certificada Passivhaus el gasto fue de 7,6 €/m2 año (fijo + variable). ¡Podemos observar que la diferencia es 3,4 veces menor!
  • Seguimos con otro ejemplo de una vivienda Passivhaus de Basa de la Mora (Zaragoza), con datos de facturas energéticas desde 10/02/2021 al 8/04/2021. En la siguiente gráfica podemos observar en qué proporción se reparten los costes de las facturas asociados a los gastos fijos (azul) los gastos de iluminación y electrodomésticos (en gris) y los gastos en climatización y agua caliente (en naranja):

Para entender mejor este ejemplo, si el importe total de la factura eléctrica supone un gasto medio al día de 2,43 €, tan sólo 0,15€ se corresponden con el gasto en climatización y agua caliente, lo que supone únicamente ¡un 6% del importe total!

El resto es potencialmente mejorable: si estamos concienciados con el ahorro, podemos renegociar nuestro suministro energético buscando un contrato más competitivo e incluso tratar de adaptar nuestros hábitos de vida para ser cada vez más eficientes. Con un poco de esfuerzo … ¡todos podemos consumir menos!

Podemos afirmar que una casa pasiva es una casa sostenible, confortable, saludable para las personas que la habitan y respetuosa con el medio ambiente. Aumenta tu calidad de vida, previene enfermedades porque el aire que respiras está filtrado y limpio y, como ya hemos mencionado, suponen un gran ahorro energético y, por tanto, un ahorro para nuestro bolsillo, ahora que estamos sensibilizados con las subidas del precio de la energía.

Con todos estos datos no nos quedan dudas de que una vivienda certificada Passivhaus supone un gran ahorro, por lo tanto, es la inversión perfecta para ti y tu familia.

¡Descubre las viviendas Passivhaus de Grupo Lobe!

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