Construir bajo el estándar Passivhaus no es lo mismo que certificar una vivienda Passivhaus

En los últimos años, hemos visto como el estándar Passivhaus se ha convertido en un referente en el sector de la edificación eficiente. Por ello verás que cada vez más promociones y viviendas hablan de confort térmico, eficiencia energética y ahorro en el consumo. Sin embargo, no siempre se utiliza el término Passivhaus con el mismo rigor.

Y aquí surge una duda muy habitual: ¿es lo mismo construir bajo el estándar Passivhaus que contar con una certificación Passivhaus? La respuesta es clara: no, no es lo mismo.

¿Qué significa construir bajo el estándar Pasisvhaus?

Cuando se afirma que una vivienda está construida bajo el estándar o criterios Passivhaus, normalmente se quiere decir que en su diseño o ejecución se han aplicado algunos de los principios que se definen este estándar.

Por recordar, el estándar Passivhaus se basa en cinco principios fundamentales:

  1. Aislamiento térmico
  2. Carpinterías de altas prestaciones 
  3. Hermeticidad  
  4. Reducción de puentes térmicos  
  5. Ventilación controlada 

El problema del término bajo el estándar es que no se especifica con claridad cuáles de estos se han aplicado, ni en qué medida. Tampoco se garantiza que se hayan realizado los cálculos, simulaciones o controles necesarios para asegurar que el edificio cumple realmente con los niveles de eficiencia, confort y consumo energético exigidos por Passivhaus.  

¿Qué implica una certificación Passivhaus?

La certificación Passivhaus es un proceso mucho más exigente y transparente.  Solo se obtiene cuando un certificador oficial homologado por el Passivhaus Institut revisa de forma independiente todo el proyecto y confirma que cumple estrictamente con los requisitos establecidos por el estándar. 

Para obtener la certificación Passivhaus, es imprescindible cumplir de manera estricta con los cinco principios fundamentales que ya hemos mencionado. Esto implica que cada edificio debe pasar por un proceso técnico riguroso a lo largo de todas las fases de diseño y construcción. 

Desde las primeras etapas del proyecto se analizan y revisan todos los planteamientos para asegurar que el edificio pueda cumplir con los estándares Passivhaus. 

Inicialmente, se trabajan con hipótesis o valores de referencia obtenidos de proyectos similares, que sirven como guía para el diseño y la planificación. 

A medida que el proyecto avanza y se ejecuta la obra, los cálculos se actualizan constantemente y se realizan revisiones detalladas para adaptarse a la realidad del edificio.  

Finalmente, toda la documentación necesaria se envía al certificador oficial. Tras verificar que se cumplen todos los requisitos, el Passivhaus Institut otorga un número de identificación y emite el certificado oficial

En Grupo Lobe, una vez obtenemos la certificación, se la entregamos a nuestros clientes, garantizando así que su vivienda cumple realmente con los estándares Passivhaus y ofreciendo total seguridad y confianza en su compra. 

En resumen, la diferencia fundamental entre uno y otro es el nivel de garantía

  • Construir “bajo el estándar” no ofrece garantía. 
  • Certificar Passivhaus es una acreditación objetiva, contrastada y reconocida internacionalmente que ofrece garantías reales.. 

Por eso, cuando alguien afirma que una vivienda está construida bajo el estándar Passivhaus, es importante hacerse una pregunta clave: ¿Dispone del certificado oficial? 

El estándar Passivhaus no es una intención, ni una aproximación. Es un sello de calidad técnica, eficiencia energética y confort que solo puede acreditarse mediante certificación. 

Related posts

El CDTI visita Grupo Lobe para conocer su modelo constructivo industrializado y digitalizado 

Grupo Lobe, 7ª promotora de vivienda en España según el Informe Alimarket 2025

Antón Borraz, nominado en la categoría CIO del año